GAESA
París, la capital de Francia, podría acaparar toda la atención del turista, pero dentro del norte del país encuentra una gran competencia con otros destinos, que en muchísimos casos podrían complementarse y dar forma a un nuevo viaje. Así, antes de llegar a París podría hacerse perfectamente un recorrido por todo el Valle del Loira y sus míticos castillos, Blois, Chambord, Chenonceau por ejemplo, y luego continuar hasta Bretaña, donde se confunde la tradición con la leyenda. Y en el punto donde limitan Bretaña y Normandía, el Mont Saint Michel, una de las imágenes más populares y famosas de toda Francia y también uno de los lugares más visitados. Continuando la ruta, Normandía con sus suaves paisajes y sus playas, algunas de ellas escenario del histórico desembarco de las tropas aliadas que daría comienzo al final de la II Guerra Mundial. La región de Nord y Pas de Calais nos vuelvan a recordar sus veraniegas playas y unas ciudades industriales, caso de Lille, que